Lo informativo en los libros para niños*

15 Sep
Doble página del libro ¿Quién dijo Kartofel?,
de Yolanda Pantin y Blanca Strepponi,
publicado por Magenta Ediciones.

Todo libro es un artefacto, un dispositivo en el que diversos elementos son reunidos para que, actuando de una manera prevista, cumplan una función. Cuando se trata de un libro informativo(1) esa función es la de, no hay sorpresas, informar al lector. Para que esta función sea cumplida a cabalidad hace falta que la estructura del libro, la distribución y orden de las partes, trace una ruta de lectura, establezca una jerarquía de los distintos elementos y cree niveles de lectura. Sobre esta estructura se deberá desarrollar el texto o los textos y en ella se insertarán todos los elementos gráficos que se consideren apropiados.

Según el análisis del discurso y la lingüística textual, este texto, que refleja una estructura creada para informar, podría ser clasificado como un texto de género informativo(2). En éste estarían presentes distintos modos del discurso(3) como la descripción, la ejemplificación, la seriación, la comparación, la explicación, entre otros, por ser idóneos para informar sobre un tema. Este texto de género informativo no solo ofrecería datos, sino también aportaría explicaciones, presentaría argumentos y daría instrucciones. Se trata, entonces, de un discurso que informa acerca de un tema mediante explicaciones y que, incluso, orienta al lector acerca de qué dirección debe seguir durante la lectura.

Como resultado de su estructura y del texto que la acompaña, un libro informativo exhibe los siguientes atributos.

Da información

En consonancia con la función o intención comunicativa del texto, un libro informativo brinda la mayor y la mejor información a un lector sobre un tema. Asimismo, da algunas respuestas y motiva la formulación de muchas preguntas. El libro no busca agotar el tema que aborda sino que estimula en el lector el deseo de saber más sobre éste.


Comunica información veraz

Los datos, hechos, eventos y fenómenos a los que se hace referencia en el libro deben ser verificables. Para ello se debe indicar el origen de esa información, señalar la existencia de otras versiones si las hay y establecer parámetros para la interpretación de dicha información.


Ofrece un conocimiento específico

Ningún libro es como una navaja suiza, menos un libro informativo. Así como el libro no pretende agotar un tema, tampoco aspira abarcar numerosos temas ni trata de cumplir múltiples funciones. Su objetivo es dar información sobre un área determinada, aunque se usen distintos puntos de vista.


Atiende a la competencia lectora

Un libro informativo está pensado para satisfacer las necesidades de información de un lector con una competencia lectora. El registro, el tono y el tipo de información que presenta el texto está adaptado a la competencia lectora de un lector ideal. A pesar de que el libro pueda retar al lector propiciando que se tope con palabras que nunca había escuchado o que se acerque a temas que no comprende del todo, la idea es que éste disfrute de la lectura sin sentirse frustrado.


Es un libro de editor

A diferencia de lo que ocurre con otros libros, sobre todo con las obras de ficción, un libro informativo es concebido por el editor. Éste es quien identifica la necesidad que tienen los lectores de informarse sobre un tema y se encarga de concebir un libro que la satisfaga. De esta manera, el editor determina la manera de abordar el tema, los elementos que acompañan al texto y recluta a los colaboradores más idóneos para realizar la labor.


Funciona como lectura individual y voluntaria

Una de las principales diferencias entre el libro informativo y el libro de texto es la situación en la que se desarrolla la lectura de cada uno. En el caso del libro de texto, la lectura se realiza de forma colectiva en el aula y es una exigencia de la maestra o del profesor, un requisito que se le exige al alumno para dar continuidad a su proceso de aprendizaje. Mientras que en el caso del libro informativo, éste es leído de forma individual, seguramente en la casa y porque así lo quiere el lector. Una lectura atiende a la necesidad de integrarse a un proceso colectivo, la otra responde a los intereses y al proceso individual de cada lector.


No tiene restricciones temáticas

Hay temas más idóneos, a primera vista, que otros. Mas no hay ningún tema que con el tratamiento adecuado no pueda dar origen a un excelente libro informativo. Desde la vida del homo erectus pasando por la exploración del Espacio hasta el origen del chocolate, todos los temas son admisibles, siempre y cuando sean del interés de un joven lector.


Se lee muchas veces

Por su intención, por los recursos que se emplea para cumplir con ésta, un libro informativo es leído más de una vez. Bien porque el tipo de lectura sugerida le ofrece al lector la posibilidad de escoger desde dónde o hasta dónde leer, o bien porque la información que se presenta puede ser entendida y apreciada de distintas maneras a medida que el tiempo pasa y e incrementa la competencia lectora y aumenta la cantidad de referencias que maneja el lector.


*Estas ideas surgieron en el taller de libros informativos, impartido por Jochen Weber de la Internationale Jugendbibliothek, en el que participé durante el I Encuentro de Editores de libros para niños y jóvenes en Bogotá. En la discusión participaron Carla Baredes (editora), Cecilia Bajour (crítica), Irene Vasco (escritora) y Valentín Ortiz, (editor) entre otras personas.


(1) Cuando se menciona a los libros informativos se hace referencia a aquellos libros que tienen como público principal a niños y a jóvenes. Aunque cuando un libro informativo es de calidad, como sucede con los libros de ficción, también atrae a los adultos.

(2) Los géneros discursivos son formas del discurso, maneras en que se presenta y se estructura el mensaje que se quiere comunicar atendiendo a una intención comunicativa. Cada uno de los géneros del discurso es reconocible gracias a esa intención comunicativa, al objetivo que busca cumplir, como persuadir, explicar, conmover. Por cada intención de comunicar hay un género discursivo que se vale de unas estrategias para lograr su cometido. Y cuando de informar es de lo que se trata existe el llamado género informativo.

(3) Son formas básicas de organizar la información y que se encuentran presentes en todos los textos en distintas proporciones. Algunos de ellos son la narración, la descripción y la argumentación.

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