Libros y tecnología, soñando con el futuro

13 Abr
Librería Quinto, 48A Charing Cross Road, Covent Garden, Londres.
Foto: pfig.


Algunas ideas de cambio
En los últimos días –realmente semanas, meses y años– los editores han estado preguntándose acerca de los nuevos avances en las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC, y cómo estos pueden impactar, positiva y negativamente, la industria del libro. Muchos han insistido en la necesidad de aprovechar todas las facilidades que brinda la tecnología para mejorar, incluso revolucionar la industria, la cual corre el peligro de verse perjudicada de quedarse al margen de los cambios experimentados.
Así, algunos editores se han puesto a pensar en el diseño de nuevos modelos de negocio basado en el uso de las nuevas tecnologías llegando a resultados tales como la utilización de la impresión por demanda para no incurrir en costos de almacenaje y distribución, la oferta de un servicio de pago y descarga del contenido (total o parcial) de los libros vía Internet para ahorrar en impresión, almacenaje y distribución, y la edición y publicación digital de libros a cuenta del autor, para ahorrarse todo, hasta el riesgo de apostar por un texto o un autor desconocido.
Otros profesionales han propuesto un cambio de formato, que el libro impreso dé paso al libro digital. Esperan que el libro como objeto experimente un cambio radical no sólo en cuanto a su producción, sino también en cuanto a su recepción y utilización, y, especialmente, su comercialización. El libro dejaría de ser el lugar en el que forma y contenido son inseparables para pasar a ser sólo un medio, un soporte en estricto sentido, para acceder a diversos contenidos almacenados en distintos bancos o proveedores de contenido.
Y, finalmente, otros, que no son precisamente editores de libros, han sugerido que a lo que deben ayudar a cambiar las TIC es la esencia del negocio, la idea sobre la que ha estado cimentada la industria editorial durante toda su existencia, el derecho de autor, la facultad para reclamar la propiedad exclusiva sobre un contenido. Dicho de otro modo, lo que estas personas proponen es que ya no se venda lo que se ha vendido hasta ahora, el derecho a acceder a un contenido que tiene un dueño a cambio de dinero. Aunque no está muy claro qué se vendería, sugieren que sea algo así como un servicio de post venta: conversaciones con el autor, estudios o análisis de la obra, asesorías, videos, etcétera.

Alternativas para el cambio
Haciendo converger las distintas propuestas, quizás el cambio más importante de cara a los lectores no vaya ni por la sustitución del formato, ni por el abandono del copyright a favor del copyleft ni por la desaparición de los inventarios y la distribución, sino por la integración de todas estas ideas en nuevos servicios para los lectores.
Para lograr visualizar con mayor claridad lo que podría llegar a ocurrir en el mundo del libro cuando se incorporen del todo las TIC, se debe imaginar una escena en una librería en el futuro próximo. Esta escena mostraría a alguien que entra en una librería y se dirige hasta el estante en que están los libros que le interesan. Esta persona toma un libro, lee el texto de contraportada, examina el texto sobre la autora en la solapa derecha y duda sobre si comprar el libro o no. Le falta más información que la haga sentir segura de comprarlo.
En ese momento se fija en cómo otra persona se aproxima a una de las columnas del local, se coloca unos audífonos sobre las orejas, acerca el código de barra del libro a un lector y en la pantalla de éste se ve un video en el que alguien (el autor), con el mismo libro entre manos, comienza a hablar. Cinco minutos más tarde, la persona se quita los audífonos, presiona un botón en el teclado del lector y en la pantalla aparece un texto que habla sobre el mismo libro. Intrigada, la persona que ha estado observando decide llevar su libro ante otro lector. Coloca el código de barra cerca de éste y en la pantalla se despliega de inmediato un menú: comentario [video], reseña [texto], obras relacionadas [texto], enlaces [sitios electrónicos] y buscador [powered by google], en el que la persona selecciona la opción que le brindará la información que necesita para poder decidirse.
Se dice que todos los usuarios, lectores y ciudadanos del mundo sienten una gran ansiedad por la imposibilidad de acceder, procesar y seleccionar información valiosa en medio de la avalancha de data que se genera día a día. La posibilidad de que esta ansiedad sea mitigada o disminuida gracias a la reunión de distintas aplicaciones o funciones de las TIC puede llegar a ser el verdadero cambio en relación con el mundo del libro y la transmisión del conocimiento a través de los libros, aún impresos. El establecer mayores conexiones entre distintas fuentes de información de calidad no sólo ayudaría a la venta de libros, al facilitar el proceso de decisión de compra, sino que también potenciaría la valoración de los libros como bien cultural, como objetos que forman parte importante del tejido social.

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