Entrevista a Blanca Strepponi*

4 Sep

Blanca Strepponi es una escritora y editora venezolana nacida en Argentina en 1952. Es autora de varios libros, entre ellos: Birmanos (teatro) 1991, Monte Ávila Editores, El médico chino (narrativa) 1999, Monte Ávila Editores, El Jardín del verdugo (poesía) 1992, Pequeña Venecia, Diario de John Roberton (poesía) 1996, El Tucán de Virginia, y los libros para niños Las historias de Claudia y Daniel, 2002, Ekaré, y Fabuloso y Ricotta, 2001, Los Libros de El Nacional.
Ha recibido reconocimientos tales como Premio Bienal Ramos Sucre de Dramaturgia, Premio de Poesía Casa de la Cultura de Maracay y Premio de Narrativa Alfredo Armas Alfonzo.
También ha trabajado en cine, siendo coguionista de las películas Mecánica Celeste y Piel.
Inició su trabajo en la industria editorial en 1977, trabajando durante varios años como productora gráfica en Monte Ávila Editores y para numerosas publicaciones periódicas como la revista Nueva Sociedad, revista Criticarte y revista Zona Franca, entre otras.

Blanca Strepponi fue responsable de las publicaciones del fondo editorial Fundarte, cofundadora del Fondo Editorial Pequeña Venecia y creadora de la editorial Los Libros de El Nacional. Como editora, ha recibido dos veces el Premio Nacional del Libro. Varios libros editados bajo su dirección han recibido premios, entre ellos el premio Mejor libro del Año para niños otorgado por el Banco del Libro, y también han sido seleccionados por la Secretaría de Educación Pública, México, para el Programa Nacional de Lectura. Actualmente es directora editorial de Magenta Ediciones, de la cual es propietaria junto con Iván Diéguez, y vicepresidenta de la Cámara Venezolana del Libro.

Leroy Gutiérrez: ¿Cuál es el primer paso para elaborar un libro?
Blanca Strepponi: Primero, hay que saber qué quiere publicar la editorial, a qué se dedicará, cuál es su perfil, quiénes son sus lectores. Una vez definido esto con certeza -es decir, una vez definida su política editorial- lo demás viene: o bien se buscan los libros, se encargan o bien si llegan hechos se sabe si aceptarlos o no.

LG: ¿Cuál es la principal cualidad que debe tener un editor o alguien que comercie con libros?
BS: Imaginación.

LG: ¿Qué es un manuscrito de buena calidad?
BS: Un manuscrito de buena calidad debe ser coherente, consistente y veraz (desde luego, no estoy hablando de ficción.)

LG: ¿Cómo se puede conciliar la cultura y la calidad con los negocios y las ganancias?
BS: A pesar de que muchos negocios y ganancias no parecieran necesitar cultura y calidad, creo que en el negocio editorial son condiciones casi siempre indispensables, sobre todo porque el público es cada vez más exigente y cada vez más educado (Exigente y educado pero no tanto por los libros sino por el cine, la televisión y en general por el material publicitario).

LG: ¿Qué necesita el libro como producto para competir con los artículos elaborados por medio de las nuevas tecnologías de la información?
BS: Como fuente de investigación, a medida que la gente encuentra más fácil acceder a Internet, la competencia con el libro crece. Sin embargo, hay mucha información “espontánea” en Internet, es decir, en muchos casos no existe la figura del editor, que es quien avala el contenido de un libro, una ventaja obvia del libro.

LG: ¿De qué manera ha influido al mundo editorial la aparición de la impresión digital?
BS: Lo único importante del asunto tecnológico y el libro es el advenimiento de la e-ink. (tinta electrónica). Es un tipo de impresión que se realiza con unas bolitas microscópicas, que llevan dentro un pigmento de color azul y unas partículas blancas. Dicen que la tinta se hará visible cuando un chip, que llevarán los libros en el lomo, dé la señal. Esta impresión se realizará sobre un papel que se asemejerá al plástico.

LG: ¿Tienen futuro las ediciones por demanda?
BS: Creo que tienen un extraordinario futuro y que es un ejemplo de lo que la tecnología puede ofrecer como solución a necesidades específicas, en especial cuando además del libro de impresión digital va acompañado de su venta en Internet. Un ejemplo de esto son las ediciones de autor, que se multiplican y que desde siempre han sido de gran importancia, no sólo para escritores de ficción que no encuentran editores interesados porque sus obras no tienen rentabilidad sino también para las publicaciones institucionales o académicas cuya producción tiene un público restringido.

LG: ¿Las editoriales, eventualmente, se harán virtuales?
BS: Tal vez algunas editoriales sólo se dediquen a publicar libros virtuales, pero supongo más bien que habrá “divisiones virtuales” en cada empresa.

LG: ¿Por qué se lee si se puede ver televisión?
BS: Porque son experiencias completamente diferentes, además, no puedo ver televisión en el metro, ni enroscada y casi oculta en mi cama.

LG: ¿Cómo se captan nuevos lectores?
BS: Estando atento a sus necesidades, a los cambios de gustos y tendencias y aprendiendo a comunicar el espíritu de un libro.

LG: ¿Por qué si cada vez hay menos lectores el mercado del libro sigue creciendo?
BS: Porque no creo que haya cada vez menos lectores. En realidad, nunca hubo muchos lectores, y como cada vez hay más gente, esa pequeña porción de lectores va poco a poco en aumento.

LG: ¿Es un buen negocio vender libros en Venezuela?
BS: Con talento, dedicación e inteligencia, sí, es un negocio rentable.

LG: ¿Hay suficientes lectores en Venezuela?
BS: Para cualquier editor, para cualquier amante de la lectura, jamás habrá suficientes lectores.

LG: ¿Son caros los libros? ¿No pueden ser más baratos?
BS: Sí, definitivamente los libros son caros porque su producción es costosa. Podrían ser más baratos si el mercado se ampliara.

LG: ¿En qué radica la importancia de la industria del libro para un país?
BS: Desde el punto de vista económico es importante porque es una actividad que genera mucho empleo en toda la cadena: desde la editorial, pasando por la imprenta hasta llegar a las tiendas. Y desde luego, considero que una industria del libro fuerte –como es el caso de España– fortalece la imagen de un país y lo da a conocer como productor de conocimiento.

LG: ¿Qué debe saber un editor?
BS: Un editor debe saber de todo, cuanto más sepa, mejor. Pero sobre todo, debe permanecer en estado de perpetua vigilancia y no aislarse.

*Nota
Esta entrevista tuvo su origen en una circunstancia excepcional: a finales del año 2000 la Sociedad Iberoamericana de Amigos del Libro y la Edición, con sede en Madrid, organizaba por primera vez su Curso de Formación de Editores de América y de España. Al enterarme –yo, que recién comenzaba a trabajar en la editorial venezolana Los Libros de El Nacional en el área de promoción–, supe que esa era mi oportunidad para entrar de lleno en el mundo de la edición.
Supe cumplir rápidamente con todos los requisitos solicitados (documentos, constancias, diplomas) pero al final me faltaba uno, entrevistar a un editor. Por suerte me encontraba en una editorial y, si bien en aquel entonces sólo trabajaban dos personas en el departamento editorial, una de ellas erauna de las editoras de mayor experiencia en Venezuela: Blanca Strepponi.

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Una respuesta to “Entrevista a Blanca Strepponi*”

  1. sara julia 25/04/2007 a 10:11 pm #

    Me da mucha alegria, como argentina-venezolana, saber que Blanca sigue siendo VALIOSA… y despues de mucho tiempo de no tener contacto con ella, ahorita puedo a través de lo que aparece en la web
    agradecida por el conocimiento
    cariños

    sara j

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